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Todo
inventor debería advertir a tiempo, el riesgo que
corre de padecer alguno de los diez errores más
frecuentes, y que pueden llevar al fracaso a cualquier
proyecto inventivo, y hacer todo lo necesario para
evitarlos, o corregirlos lo antes posible. Los diez
errores fatales para los inventores pueden resumirse
de la siguiente manera: 1).-
Paranoia.
2).- Omnipotencia.
3).- Avaricia.
4).- Impaciencia.
5).- El síndrome del nido vacío.
6).- Descontrol de las emociones.
7).- Sordera psicología.
8).- Excentricidad y chifladura.
9).- El síndrome de la postergación.
10).- El síndrome del miedo al éxito.
1).-
Paranoia: Consiste en un sentimiento profundo
y persistente, que hace que los inventores desconfíen
de los demás; y de la recurrente convicción de
que alguien intentará defraudarlos, copiarlos
o vulnerar sus ideas, derechos y/o proyectos.
La sospecha y el temor invaden al inventor, y
es incapaz de confiar en otras personas, incluso
en aquellas de las cuales depende para avanzar
en sus proyectos.
2).-
Omnipotencia: Consiste en la actitud de
creer que uno puede hacerlo todo por sí mismo,
sin la ayuda, el consejo o el apoyo de los demás.
Con mucha frecuencia, esta actitud lleva a los
inventores a creer que su sola convicción y su
solo entusiasmo bastan para llevar adelante un
proyecto, sin tener en cuenta las limitaciones
técnicas, legales, financieras, y de conocimientos
específicos, que todo proyecto inventivo suele
presentar.
3).-
Avaricia: Consiste en la actitud desubicada
que lleva a un inventor a sobrevalorar tanto a
su propio invento, como a sus propias habilidades
y experiencia, en relación con el potencial y
las necesidades de desarrollo de su invento. Habitualmente
esta circunstancia lleva al inventor al fracaso
prematuro, al exigir o demandar imperiosamente
pagos iniciales desmedidos, o regalías fuera de
la realidad, que coinciden más con sus necesidades
y fantasías inmediatas, y con su falta de perspectiva
comercial, que con el real valor potencial de
su invento.
4).-
Impaciencia: Consiste en una actitud irrefrenable
de esperar que las cosas resulten positivas, o
progresen, mucho antes de lo que la lógica, la
experiencia, y le potencial del invento lo hacen
suponer. Esto lleva al inventor a acosar a los
gerentes de una empresa que está evaluando su
invento, a perseguir a un inversor para que arriesgue
más dinero, antes de evaluar los resultados preliminares,
o a forzar los tiempos previstos para el estudio
de mercado, la producción de prueba, y los intentos
exploratorios de comercialización.
5).-
El síndrome del nido vacío: Consiste en el
sentimiento de vacío, temor y desconfianza que
provoca la perspectiva de poder perder el control
sobre el destino y manejo de un invento. Con mucha
frecuencia, un inventor a punto de llegar a un
acuerdo de licenciamiento de un invento, o de
la venta de una patente de invención, se siente
invadido por una profunda depresión, angustia,
nostalgia y desamparo, que lo hacen desarrollar
actitudes que ponen en peligro los acuerdos que
está a punto de lograr. Esto puede explicarse
en parte a la enorme cantidad de tiempo, esfuerzo,
inversiones, y compromisos emocionales, que los
inventores suelen concentrar en sus inventos (sus
"hijos"). El temor que provoca la perspectiva
de perder control sobre su invento, los impulsa
a reaccionar en una forma inmadura, irresponsable
y de "auto-boicot".
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